¿Qué Pasa En Nuestro Cerebro Cuando Hacemos Puzles?

Hoy me he llevado una sorpresa. ¿Sabías que el Tetris lleva más de 16 millones de descargas móviles en todo el mundo?

Lo que me sorprende no es el número de descargas, que también, sino que se trata del Tetris; un juego cuya primera versión se creó en 1980. Vamos, un juego “pasado de moda”.

El Tetris fue uno de los primeros juegos que me enganchó de niño. Era el juego al que jugaban todos mis amigos. Y, curiosamente, también mis hermanos e incluso mis padres.

Pero, ¿qué tenía el Tetris? O mejor dicho, ¿qué sigue teniendo el Tetris para que guste tanto?

Box Brown, en su libro “Tetris: The Games People Play,” tiene la respuesta para esta pregunta.

Cuando una pieza del Tetris aparece en la pantalla, tu cerebro detecta que hay un nuevo problema a resolver. Luego, al colocar la pieza en el lugar correspondiente, se genera un sentimiento de satisfacción.

Estos dos sencillos procesos, (nuevo reto, nueva satisfacción) al repetirse de forma constante (es la mecánica básica del juego), activan la motivación del jugador para seguir jugando.

Es decir, el Tetris es una máquina de generar satisfacción. Y a más piezas que coloca el jugador, mayor satisfacción.

Pero, además de esto, el profesor Jackie Andrade y su equipo del departamento de Psicología de la universidad de Plymouth, llegaron a otra conclusión tras hacer un experimento con 31 graduados de entre 18 y 27 años.

El estudio consistía en preguntarle a los graduados si sentían alguna ansia o antojo por algo (sustancias estupefacientes, comida, ejercicio, etc.). Los investigadores hacían la misma pregunta siete veces al día. De los 31 graduados, 15 tenían que jugar al Tetris durante 3 minutos antes de responder o reportar si tenían alguna ansia o antojo.

¿Qué pasó?

Que los que jugaban al tetris antes de responder a las preguntas disminuyeron sus ansias por consumir algún tipo de droga, comida o hacer otra actividad en un 14%.

¿Por qué?

Porque jugar al Tetris o a un juego similar implica un proceso mental que ocupa nuestra imaginación. Es difícil jugar al Tetris y estar imaginando algo al mismo tiempo.

Según Jackie Andrade, cuando sientes ansiedad y deseo por consumir algo que te apetece, tu cerebro está imaginando y experimentando ese proceso de consumo.

A todos nos pasa. Por ejemplo, cuando tenemos ganas de comer chocolate, se nos hace la boca agua porque ya lo estamos imaginando.

Pero este proceso de imaginarnos saciando las ansias no ocurre cuando jugamos al Tetris. En ese momento lo único que tenemos en mente es encajar las piezas de forma correcta.

 

 

El Tetris es una máquina de generar satisfacción. Y a más piezas que coloca el jugador, mayor satisfacción.

 

 

Jackie Andrade y su equipo concluyeron que el Tetris, como herramienta de apoyo, podría ayudar a las personas a controlar sus ansias y deseos diarios.

Ahora más que nunca

Esta conclusión es una dato más que se añade a la lista de los beneficios de los puzles. Está comprobado que jugar a juegos que implican concentración es beneficioso para el desarrollo y el bienestar mental de las personas.

Lo bueno de todo es que hace 36 años solo podían jugar al Tetris las personas que podían tener una videoconsola en casa. Pero hoy en día todos tenemos una “videoconsola” con nosotros: nuestros teléfonos.

El Tetris y otros juegos de puzles están al alcance de dos clicks. Y nunca antes fue tan fácil disfrutar de los beneficios de estos juegos.

Escrito por Jonay Suárez, director de marketing en Wibbu.