¿Qué Es Lo Más Difícil Para Aprender Un Idioma?

Escrito por Dean Jacobs, CEO de Wibbu.

Esta es la eterna pregunta, la que lleva años generando debates. Lingüistas, profesores de colegio, estudiantes, científicos… Todos tenemos nuestra opinión cuando nos preguntan qué es lo más difícil de aprender un segundo idioma.

Algunos de nosotros, como Alexis, somos amantes de la gramática. Nos encantan las reglas y las estructuras del idioma. “Dame todas las reglas que yo les encuentro un lugar en mi tabla mental de gramática”, me dijo un amigo una vez.

Pero incluso para algunos que amamos la gramática, las listas de vocabulario son un verdadero tormento…

 

Me encanta la gramática y para mí es más fácil que el vocabulario. Odio el vocabulario en cada idioma. Es muy difícil para mí.

Vocabulario… muy difícil para mí.

Pero espera, no todos pensamos como Alexis.

Como bien dice esta chica:

 

El inglés y su gramática difícil

El inglés y su “gramática difícil como el culo”.

La primera reacción que tienen los que empiezan a aprender un segundo idioma es que la gramática es muy difícil. Demasiadas normas y reglas desconocidas para ellos. Demasiadas palabras que memorizar. ¿Cómo puedo aprender todo esto?

¿Por qué parece tan difícil aprender un idioma?

En Wibbu creemos que la parte más difícil de aprender un nuevo idioma es mantener la motivación.

Charlotte, contribuidora del conocido canal en Twitter #langchat, opina igual que nosotros.

La motivación es clave para estudiar idiomas
Como bien apunta Zoltán Dörnyei, profesor psicolingüista reconocido mundialmente, “sin la motivación suficiente, incluso los estudiantes más inteligentes encontrarán dificultades para persistir y aprender cualquier idioma”.

Dörnyei, en su excelente libro Motivational Strategies in The Language Classroom, habla de los valores que desarrollamos durante nuestra infancia y a través de nuestras experiencias. Los tres valores que Dörnyei menciona corresponden con nuestra motivación y deseos para aprender un nuevo idioma. Los tres valores motivacionales son:

    1. 1. El disfrute de aprender un nuevo idioma – valor intrínseco
    1. 2. El idioma y los hablantes – valor integrador
    1. 3. Las consecuencias y beneficios de haber aprendido el idioma – valor instrumental

¿Cómo me motivo yo?

Como amante y eterno aprendiz de idiomas, a lo largo de mi proceso de aprendizaje de un nuevo idioma he pasado de un valor motivacional a otro dependiendo del momento. Pero lo interesante es cómo un valor impacta directamente a otro valor.

Para mí, cuando estaba en el colegio, estudiar español me parecía mucho más fácil que las otras asignaturas. Sin embargo, cuando empecé no conocía la cultura ni a ninguna persona que fuera nativa. Empecé mi proceso de aprendizaje con el valor 1: me gustaba el proceso de aprendizaje.

Luego, unos cuantos años después, fui a España de intercambio. Me alojé en casa de Elena, una chica española, y pasé toda una semana con ella y sus amigas. Con esa experiencia me di cuenta de todos los beneficios que tenía el hablar español. Lo pasé muy bien hablando y conociendo a las personas del país.

Hice nuevo amigos y conecté personalmente con gente de todo el mundo. Accedí a nuevas formas de pensar, nuevas culturas, nuevas formas de mirar el mundo. Descubrí el segundo y tercer valor motivacional que menciona Dörnyei.

Después de esta experiencia no había vuelta atrás. El valor integrador y el instrumental se convirtieron en el motor que alimentó mi amor por el proceso de aprender el idioma y viceversa.

¿Cómo se aplica esto en los juegos y en las apps para aprender idiomas?

De los tres valores, el primero (disfrutar aprendiendo un idioma) es el único que se aprecia cuando jugamos. La interacción con hablantes nativos y las consecuencias positivas de hablar un idioma nuevo solo se perciben en el mundo real.

Pero lo que un juego sí puede hacer es ofrecerte las mejores opciones para que puedas desarrollar el segundo y tercer valor en el mundo “exterior”, en el real.

¿Cómo? Centrándonos en enseñar idiomas a través de la interacción con otros Personajes No Jugables (PNJ), en el diálogo y en el lenguaje que se utiliza en las redes sociales.

Y si ofrecemos todo esto en un videojuego, el entretenimiento y la diversión estará garantizado. La clave es que fomentemos tu motivación para aprender, incluso cuando aún no has desarrollado ninguno de los valores motivacionales.

Cuando empiezas a practicar un nuevo idioma con hablantes nativos, ya sea online o en persona, inmediatamente sientes esa conexión y las consecuencias positivas de hablar un segundo idioma.

Nos encantaría saber cuál es tu motivación para aprender un nuevo idioma ¿Crees que un videojuego te ayudaría a mantener la motivación? ¡Comparte tus ideas!