Jugar A Videojuegos Aumenta La Materia Gris En Tu Cerebro

Así es. Según el estudio elaborado por Simone Kühn, investigadora del Instituto Max Planck, jugar a videojuegos durante 30 minutos al día puede aumentar el volumen de materia gris en nuestro cerebro.

Vale, eso está muy bien, pero primero, ¿qué es la materia gris?

La materia gris es un componente del Sistema Nervioso Central y contiene la mayor parte de los cuerpos neuronales del cerebro. Se encuentra en las regiones del cerebro implicadas en el control muscular y la percepción sensorial, la memoria, las emociones, el habla, la toma de decisiones y el autocontrol.

El estudio elaborado por Simone consistió en jugar a Super Mario 64, 30 minutos durante ocho semanas. Al final del estudio, los resultados mostraron que los participantes habían aumentado de forma significativa el volumen de materia gris.

Además de esto, otros estudios sugieren que explorar escenarios virtuales (como el de los videojuegos) ayuda a las personas a aprender y recordar mejor.

Pero jugar a videojuegos no es lo único que aumenta el volumen de la materia gris.

¿Qué más aumenta el volumen de la materia gris en nuestro cerebro a parte de jugar a videojuegos?

¡Saber más de un idioma!

Un estudio realizado por el Centro Médico Universitario Georgetown encontró que aquellos adultos que hablaban varios idiomas tenían más materia gris.

Al estudiar un segundo idioma estamos aprendiendo un nuevo sistema de reglas, estructuras y léxico. Todo esto supone un reto para nuestro cerebro, ya que tenemos que darle sentido a toda la información. Es decir, tenemos que poner nuestro cerebro a trabajar.

Y al poner nuestro cerebro a trabajar, estamos desarrollando el pensamiento cognitivo y la resolución de problemas, lo cual hace que aumentemos volumen de materia gris.

Además, al mejorar nuestras habilidades cognitivas (percepción, atención, comprensión, memoria, etc.), mejoramos en otras actividades como la resolución de problemas matemáticos.

ruby rei juego de ingles

En Wibbu hemos tenido esto presente en todo momento. Cuando diseñamos nuestro videojuego de aventura para aprender idiomas, Ruby Rei, queríamos crear un juego que ayudara a las personas en otros aspectos de sus vidas también.

Por eso creamos escenarios en 3D, personajes con personalidades distintas, puzzles y retos y, por supuesto, una historia interesante y cautivadora en otro idioma. Con el videojuego, los jugadores no solo aprenden un idioma y lo pasan bien, sino además, desarrollan otras habilidades como la empatía, el pensamiento analítico y la resolución de problemas. Es decir, ¡aumentan la materia gris y se convierten en personas más inteligentes!