El Poder De Ser Bilingüe

Escrito por Rachel Redondo, becaria del Equipo Lingüístico.

Aprender un segundo idioma es probablemente una de las tareas más difíciles que nos marcamos cada año. Sin embargo, yo tuve la suerte de crecer en una familia donde hablaba español e inglés.

Me creí en Málaga, en el sur de España. Fui afortunada porque acudí a un colegio bilingüe y la mayoría del tiempo hablaba en inglés y en español con mis amigos. La influencia de los dos idiomas hizo que desde joven pudiera expresar mis emociones de forma fluida y con la confianza.

En algunas ocasiones, como cuando un niño malagueño me llamó ‘extranjera’ porque me escuchó hablando en inglés con mi familia, me enfadé mucho.

Pero luego me encantaba la sensación de poder mirar a esa persona que me había llamado “extranjera” y responderle en perfecto español.

La idea de poder comunicarme en su lengua (que a la vez era la mía también) me generaba mucha satisfacción y sensación de orgullo. Un sentimiento que estoy segura que nunca me abandonará.

El don de ser bilingüe abre muchas oportunidades hoy en día y en el futuro seguirá siendo igual. También te permite explorar culturas distintas a la tuya.

En el mundo se hablan más de 6.000 idiomas, de los cuales 2.000 se hablan en Asia. Y solo en la Unión Europea se necesitan 24 idiomas para que las relaciones entre todos los países se lleven a cabo.

Familiarizarse con una segunda lengua te ayuda a mejorar tus habilidades sociales cuando conoces a gente nueva o viajas alrededor del mundo.

Y, aunque es cierto que actualmente la gente también utiliza distintas formas para comunicarse (medios visuales donde el texto predomina menos), creo que el arte de hablar otra lengua es un poder único que puedes usar y manipularlo para lograr los objetivos que te planteas en tu vida a diario.

El don de ser bilingüe es algo que nadie te puede robar.