¿Pueden Los Alumnos Aprender Inglés Con Un Videojuego?

Aprender inglés y otros idiomas con un videojuego es posible. Nosotros lo hemos comprobado. Te explicamos cómo.

En 2014 lanzamos nuestra primera aplicación para aprender idiomas. La aplicación era sencilla: había que construir frases, seleccionar palabras, escuchar audios y grabar tu voz. Fue un éxito en descargas. 140.000 en 3 meses. México, Estados Unidos y España eran los países donde más descargas teníamos.

Pero no todos los usuarios llegaban al final del curso. Nosotros queríamos que todos terminaran. Que aprendieran lo que queríamos enseñarles.

Motivar a través de la gamificación

Algo se nos escapaba. Y la clave estaba en la motivación. Había que hacer algo para mantener a los usuarios motivados. La solución pasaba por implementar la gamificación de forma más eficiente y eficaz.

El concepto de gamificación no es nuevo. Lleva décadas poniéndose en práctica en colegios de todo el mundo.

Y probablemente, la mayoría de los profesores lo han utilizado inconscientemente en muchas ocasiones: dar un punto positivo a un alumno por contestar bien una pregunta es un elemento de la gamificación. También, utilizar tarjetas para aprender vocabulario es parte de la gamificación.

La gamificación del aprendizaje es una metodología que busca motivar a los estudiantes a aprender. Para ello, se suele utilizar los videojuegos y/o elementos de los videojuegos como, por ejemplo, los sistemas de recompensa.

Con la gamificación se pretende hacer más divertido el aprendizaje y lograr una mayor implicación de los estudiantes.

Más allá de los simples mecanismos de la gamificación

En Wibbu, tras nuestra primera experiencia, volvimos a empezar de cero y creamos un videojuego completo de aventuras para aprender inglés. Queríamos aplicar todos los elementos de la gamificación.

Para ello, incluímos todos los elementos de los videojuegos de consolas: gráficos de calidad y en 3D; fácil jugabilidad; relatos escritos por un guionista; voces profesionales; sistemas de recompensa; retos y objetivos; y adaptamos el currículum pertinente de cada idioma a la estructura del videojuego.

Cuando lanzamos Ruby Rei, en 2017, los resultados de los test demostraron algo muy distinto a lo ocurrido en 2014: los estudiantes querían llegar al final del juego. Querían aprender todo lo que estaba disponible y descubrir todo lo que habíamos creado.

Cautelosos con los resultados, buscamos ayuda profesional para cotejar si estábamos en lo cierto; si el videojuego servía de motivación para que los estudiantes aprendieran idiomas.

Los resultados de aplicar la gamificación para aprender idiomas

El Dr. Simon Moore, profesor universitario, psicólogo y miembro de la Sociedad Inglesa de Psicología, llevó a cabo un estudio para demostrar si los niños estaban más motivados para estudiar idiomas cuando utilizaban Ruby Rei.

Tras analizar los resultados de 30 niños que utilizaron Ruby Rei en una escuela de Inglaterra durante una semana, los resultados fueron reveladores:

  • Los niños que jugaron a Ruby Rei mejoraron la comprensión del idioma nuevo (español) en un 22.5% comparado con otros alumnos que utilizaron tarjetas interactivas durante el mismo periodo.
  • También, los niños que utilizaron el videojuego estuvieron 5.5 horas de media motivados e interactuando con el juego, mientras que aquellos que utilizaron tarjetas interactivas estuvieron 1.4 horas interactuando con ellas.

Nuestra conclusión, tras los resultados de los estudios y múltiples conversaciones con los estudiantes y profesores, era clara. No solo se puede aprender idiomas con un videojuego, sino que además, resulta más divertido y placentero.

Sin embargo, como mencionamos en este artículo, hay un elemento fundamental que no debemos olvidar: la función del profesor.

A pesar de la revolución educativa que estamos viviendo, la figura del profesor es y seguirá siendo primordial y necesaria en el aula. La tecnología y, por tanto, los videojuegos, solo tienen sentido y funciona si el profesor conoce, coordina y supervisa toda la actividad que los alumnos están desarrollando.

 

Escrito por Jonay Suárez, co-fundador y director de marketing en Wibbu.